jueves, 10 de noviembre de 2011

Nací el 14 de Febrero de 1995, en Valencia, curiosamente en el mismo hospital y la misma habitación en la que había nacido mi primo dos meses antes. Mi padre es valenciano y mi madre también aunque nació en Francia y se vino de muy pequeña. Mi abuela por parte de padre es sevillana y mi abuela por parte de madre es francesa, quizás de ahí me venga este aspecto francés de pelo rubio, ojos claros y piel blanca. Mis dos abuelos son valencianos. En mi familia hay una especie de tradición con los nombres, concretamente con el de José. Mi padre, mi abuelo, mi tío, mi primo y yo tenemos ese mismo nombre, incluso mi abuela sevillana se llama Josefa. La razón de esta tradición es que casi toda la familia es valenciana, y las Fallas se celebran el 19 de Marzo, el día de San José.



El primer colegio al que fui de pequeño se llamaba “Trafalgar”. Allí, cada clase preparaba un baile durante el año para actuar en el festival de fin de curso. Solo participé en un festival, en primero, y no me gustó nada por eso no lo volví a hacer. Además de que bailar no es lo mío, como en esa época yo era un chico gordito, me emparejaron con la gordita de la clase. Me hubiera gustado que mi pareja fuera alguna de las chicas que me gustaban, por ejemplo con Denisse, una niña guapísima, simpática y que me trataba muy bien.



Tuve que seguir ensayando porque a mi madre le hacía ilusión que bailara en el festival. El día de la actuación los chicos vestíamos una sosa camiseta blanca y unas feas bermudas azul marino. Cuando se empezó a abrir el telón estaba muerto de miedo por si me quedaba en blanco, y al final de tanto pensar en eso, fue lo que ocurrió, pero tenía la ventaja de que había bastantes niños y podía esconderme un poco, o así quise creerlo.



Ahora que estoy delgado ya queda como una anécdota pero a aquel niño gordito le dio mucha vergüenza y no le gustó nada que por su físico le emparejaran con la gordita aunque puede que a ella le pasara lo mismo.



El fútbol es muy importante para mí y lo llevo en los genes. Mi abuelo era un extremo rápido, con mucho gol y mi padre defensa central. Desde que era muy pequeño mi madre me llevaba a verle y así, imitándole, pegaba mis primeras patadas a un balón.



Poco a poco aprendí a jugar y fui mejorando. A los ocho años me apunté a la escuela “La Malvarrosa” pero estuve dos temporadas porque prefería divertirme en el parque con los amigos. A los trece, cuando maduré, volví al mismo equipo, hasta ahora, que he fichado por “Los Imposibles del Levante”.



En cada partido lo doy todo, sea en la escuela, en el instituto o incluso en los partidillos amistosos.



A la importancia que le doy a este deporte se le suma mi competitividad ¡No me gusta perder a nada, y menos a fútbol! Me encantaría que fuera mi trabajo en el futuro. Sé que es complicado pero como dice Steve Jobs: “Debes encontrar lo que realmente te apasiona. El trabajo llenará una parte importante de tu vida, y la única manera de sentirte realmente satisfecho es realizar lo que consideras un gran trabajo. Y el único modo de realizar un gran trabajo es amar lo que uno hace”. Estoy de acuerdo con este consejo y por eso estoy dispuesto a intentarlo.



No soy aficionado a la lectura aunque he leído algún libro que me ha gustado como por ejemplo “El Camino” de Miguel Delibes.



Con mis compañeros soy extrovertido, amable e intento mostrar mi bienquerencia con ellos. En clase soy trabajador, serio y un poco hablador. Con mi mejor amigo soy bromista, alegre y de confianza. Con una chica que me atrae soy al principio tímido, cuando cojo confianza soy cariñoso y atento.



A veces me asalta interiormente la pregunta: “¿Y quién demonios soy yo?”. Entonces desfilan por mi cabeza los calificativos que los adultos mas queridos suelen utilizar para describirme: “Tiene ideas de bombero”, “es un renegón, siempre está protestando”…



Dentro de 15 años, cuando ya sea adulto, habré viajado por media Europa con una furgoneta, cuatro amigos y poco dinero. Probablemente tendré una mujer que me quiere y quizás dos hijos, o uno, dependerá de cómo esté la economía en ese momento. Estaré trabajando como profesor de educación física en un instituto o en un colegio y ganaré suficiente dinero para tener un buen coche. Viviré en una casa medianamente grande con mi familia y tendré una vida relativamente tranquila. Deseo tener buena suerte en el futuro y ojala se cumpla todo esto.

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