Hoy ha sido un día duro me he despertado temprano antes de que saliera el sol, así que me he levantado y he salido antes de que empezase a amanecer. Casi no tengo tiempo para mi, así que el paseo me ha sentado bien.
Por la mañana mi padre se ha ido a cuidar de su ganado, yo para ayudarle le he acompañado. A la hora de comer mi madre ha preparado unas verduras del campo de mi abuelo.
Después he vuelto al campo a seguir vigilando el rebaño en lo que mi padre iba a comer.
Sobre el atardecer hemos guardado las ovejas y las vacas, hasta mañana.
26 de abril de 1860
Esta mañana nos hemos ido a la ciudad, a comerciar con nuestras frutas y verduras y los productos animales, como leche y huevos.
Mi padre ha preparado el carro yo he cogido los caballos y los he colocado en él . Mi madre nos ha dado un cesto con pan, queso y longanizas para el camino.
Ahora, acabamos de llegar a la ciudad después de estar todo el día viajando y nos preparáramos para vender todo mañana . Hemos recorrido 40 km en todo el día, los caminos son muy duros y el viaje lento. Mi padre me ha comentado que para viajes muy largos, los transportes acuáticos deben ser más rápidos y , comparativamente más baratos, que un carro tirado por caballos.
27 de abril de 1860
Ha
sido un día triste, el hermano de mi madre ha muerto con 36 años de
edad. Ha dejado sola a mi tía con sus ocho hijos, por eso he ido a
visitarla. Estaba angustiada y más ahora que estamos pasando una época
de hambruna por la mala cosecha.
15 de mayo de 1860
Mi hermano acaba de entrar en un taller artesano, siempre había sido el sueño de su vida, y hoy lo ha podido cumplir.
He ido por la tarde a visitarlo y ver como le iba el trabajo, he estado observando durante unos segundos, y me ha encantado todo lo que ha hecho, he querido entrar, pero no me han dejado solo por ser mujer.
En la hora de la cena, mi hermano nos ha contado que su taller estaba formado por dos maestros, varios artesanos y los aprendices del que él forma parte. Según nos ha dicho un gremio esta formado por agrupaciones de artesanos que regulaban la jornada de trabajo, las pruebas, los avales y el precio y que proporcionaban asistencia a los gremios, controlando la mercancía la cantidad el proceso de trabajo y el precio. Quiero llegar a ser maestro, han sido sus palabras textuales después de explicárnoslo todo.
Mi conclusión es que no hay libertad de industria, lo que significa que es necesario ser admitido en el gremio por los demás maestros para poder ejercer un oficio como maestro y abrir un taller, incluso un maestro no produce libremente, pues el gremio controla el proceso de trabajo.
21 de mayo de 1860
Hemos acudido en masa a la corte de justicia, porque algunos campesinos propietarios de grandes parcelas quieran comprar los terrenos comunales.
Ellos quieren poner cercas a las tierras comunales de nuestra aldea con el pretexto de hacer mejorías.
Van a privarnos a los campesinos sin tierra y a todos las personas que tenemos derechos a usar las tierras comunales del privilegio del que gozamos ahora.
Ahora nuestro ganado puede pacer a sus anchas en las tierras comunales. Así podemos mantenernos en medio del invierno, además nos permite comprar terneros jóvenes y engordarlos para luego venderlos a un precio más moderado.
El resultado sera desastroso nos veremos obligados a emigrar a las unidades industriales. Allí la dureza del trabajo debilitara nuestras fuerzas y a nuestros hijos, y al final desobedeceremos las leyes de Dios y de nuestro país.
23 de septiembre de 1860
Los cercamientos ya son un hecho. Nos hemos quedado sin tierras que heredar. Ayer no teníamos nada, nos veíamos en la calle, pero hoy ha venido un comerciante y nos ha ofrecido que hagamos unas prendas de ropa, por cada una nos pagarían una suma de dinero a tanto la pieza, se trata del trabajo a domicilio.
Hoy hemos hecho diez prendas entre todos, excepto mi hermano que sigue en el taller de artesanos.
Estamos a gusto, nuestros ingresos van en aumento y muchos de nuestros vecinos han tenido más hijos gracias a este nuevo trabajo y así va aumentando la población en nuestro pueblo.
20 de diciembre de 1860
La invención y el uso de la máquina de cardar lana han traído como consecuencia la reducción de la mano de obra. Los obreros la temen porque han observado que una sola máquina puede llevar a cabo el trabajo de treinta hombres según el método antiguo, vigilada tan solo por un adulto y cinco o seis niños.
Además, la introducción de las máquinas tiene como efecto privar a los artesanos de sus subsistencias y que los negocios sean acaparados por unos pocos empresarios ricos y propietarios de grandes parcelas.
Así resulta que muchos artesanos se quedan sin trabajo porque las máquinas los sustituyen.
28 de febrero de 1861
No hace más de 30 años los niños a los 14 empezaban a trabajar porque con el ejercicio y los juegos habían adquirido ya fuerza suficiente. Entonces solían trabajar doce horas, inclyendo descanso y las comidas
Ahora los niños empiezan a trabajar en la fábrica a los 7 u 8 años empezando a las 6 de la mañana, haya escarcha o nieve. Hoy en día los niños deben trabajar para ganarse su subsistencia.
A este paso en un futuro nuestra población sera débil con hábitos destructores de su bienestar y del de sus familiares. Los poderosos están lanzados a hacer trabajar a los niños para adquirir riqueza individual sin tener consideración por los demás.
12 de abril de 1861
Ahora los artesanos de las ciudades se han quedado sin empleo.
Ultimamente se esta repitiendo mucho la misma escena la cual yo he vivido hoy.
El propietario de las máquinas nos ha dicho:
- Necesito a alguien que atienda mis máquinas y mi fábrica. ¿Por cuánto lo haríais?
Rápidamente un hombre ha dicho:
- Me basta con poder comprar una rebanda de pan y un kilo de patatas.
Yo me he apresurado y he gritado:
- Lo intentaré con media rebanada de pan
Dos artesanos más han compartido mi opinión y han añadido:
- ¡Nosotros también!
El dueño entonces nosa ha contratado y ha añadido:
- ¿Cuántas hotas queréis trabajar al día?
Varios artesanos han respondido a gran velocidad que unas horas, diez, doce... entonces me he adelantado afirmando:
- Puedo trabajar dieciséis horas
Entonces el propietario y yo hemos entablado una conversación:
- Bien, me quedo contigo. Pero ¿Qué hará mi máquina mientras duermes?
- Puedo mandar a mi hermano de diez años, le puede dar un par de monedas para pan con mantequilla.
- La mantequilla sobra- Y diciendo esto se ha marchado, ahora el puesto es mio, pero de qué me servirá este sacrificio si apenas si podré comer matándome a trabajar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario