miércoles, 9 de mayo de 2012

diario del campesino Jose Olivares del siglo XIX


24 Abril de 1810  Sedaví

Querido diario estoy en mi pajar a la luz de una vela. Es una noche muy oscura y húmeda. Hoy  hemos mucho miedo en el pueblo porque ha habido una tormenta pero por suerte no ha pasado a más y las cosechas no han resultado dañadas cuanto apenas y es que en el pueblo somos todos campesinos. Eso si, como en todos sitios, supongo, hay propietarios libres y siervos.
Nos hemos asustado mucho por si venía una época de hambruna a causa de la dicha tormenta, hoy ha sido un día de poca producción. Tampoco hemos podido sacar a pastar a los ganados. Esta vez de verdad si que los campesinos hemos pasado verdadero pánico, en fin, me voy a dormir que ya va refrescando bastante, esperemos que mañana sea un día mejor.

Nos hemos asustado tanto porque numerosa familia depende de las cosechas y hoy no se ha producido nada. Hace poco a mi madre se le murió mi hermano al nacer y en el pueblo hay mucha mortalidad infantil, por lo tanto tenemos que estar sanos y alimentados para que, gracias a dios, mis hermanos y yo podamos ayudar en el campo.

Mañana nos vamos a la ciudad a vender cereales y nos tenemos que levantar muy temprano sobre las 5 de la mañana, iremos con el carro del abuelo. Todos los años que hemos ido a la ciudad, nos parece un auténtico hormiguero de comerciantes, tenderos, abogados etc.  todos los campesinos venimos de pequeñas aldeas y pueblos de las afueras de la ciudad con el mismo fin , vender nuestros productos a los comerciantes.

Para ir a la ciudad evidentemente iremos por tierra con el carro del abuelo como ya dije antes. Pese a que los viajes largos son poco frecuentes y lentos y tan solo se suele hacer unos 40 km de media por día. Yo no sé si creérmelo pero todo el mundo dice que por agua es mas barato, rápido y fácil ojalá  mi familia y yo pudiésemos utilizarlo algún día.

Ya hemos vendido todo el trigo, ¡maravilloso! Durante todo el paseo muchas cosas me han llamado la atención pero lo que mas, un cartel de yogures, donde había una familia muy feliz. Iban bien vestidos y estaban bien calentitos en su hogar o eso intentaban transmitir. Lo que anunciaba era que cada día tenias que tomar uno de esos yogures para ser feliz, pero nosotros los hacemos caseros y la verdad es que están bastante buenos pero tan solo lo comemos un par de veces al mes y somos felices.

Como ya he contado vimos gran parte de la ciudad a pie vendiendo los cereales y en un momento del día nos encontramos con un amigo de padre, tuvieron una larga conversación y al final me enteré de que yo iba a entrar en el taller artesano de ese señor como aprendiz.
Una vez en casa mi padre me explicó que los talleres artesanos forman parte de gremios locales, que regulan todos los aspectos para ejercer esa profesión como por ejemplo el derecho a ejercer el oficio, las jornadas de trabajo y las pruebas y avales. También me comentó que había un maestro, varios oficiales y aprendices que es en el grupo que me tengo que situar yo.
En definitiva, a la vez que ilusionado y con ganas, también tengo algo de nervios por si no acierto a hacer lo que me pidan. ¡Cuántas novedades! Pronto volveré a escribir, querido diario.

21 de mayo de 1810
Estimado diario hacia ya algo de tiempo que no te contaba nada pero esque lo que ha sucedido
hoy te lo tengo que contar, hemos acudido en masa a la corte de justicia con las cacerolas a 
reivindicar que algunos campesinos propietarios de grandes parcelas por no decir otra 
cosa...no se les ha ocurrido otra cosa que comprar los terrenos comunales. Los muy 
insensatos quieren cercar las tierras comunales de nuestras aldea con el pretexto de hacer 
"mejoras" ya sabes... Van a privarnos a los campesinos sin tierra y a todas las personas que 
tenemos derecho a usar las tierras comunales del privilegio del que gozamos ahora.

Parece ser que no comprenden que si cercan las tierras comunales nuestros animales no 
podrán pacer a sus anchas por las tierras propiamente dichas y no solo eso si no que tampoco 
podremos mantenernos en medio del invierno.

Con todo esto del cercamiento tampoco nos permitirán lo que llevábamos haciendo  hasta 
ahora de comprar partidas de animales y y delgados a un precio razonable para luego 
engordarlos y venderlos posteriormente a un precio mas que moderado respecto a otros.

Y se supone que este sistema se considera como el mas racional y eficaz para asegurar el 
abastecimiento publico de géneros de primera necesidad a precios mas bajos, pero diario yo 
voy a serte claro y conciso para mi son todo charlatanerías de esos ricachones sin escrúpulos.

Además los demandantes consideramos que a causa este  zafarrancho porque no tiene otro 
nombre la despoblación será casi total y bajo el empuje de las necesidades y la falta de trabajo 
nos veremos obligados a emigrar en masa hacia las ciudades industriales como si de una 
estampida de animales enfurecidos se tratase y en donde la dureza y la esclavitud del trabajo 
debilitará pronto a nuestros hijos en mi caso a mis padres y hermanos, será tanto nuestro malestar que desobederemos las leyes de Dios y del país. 

23 de septiembre 1810
Diario unos meses después del ultimo escrito ahora vengo a contarte que en la aldea la cosa 
ha cambiado bastante por eso no he podido escribirte he estado todos estos meses trabajando 
a destajo. Vino un comerciante y reunió a los indignados por los cercamientos y nos explicó 
que es un nuevo proyecto de trabajo que consiste en hacerlo a domicilio que consiste en que 
nos mandan piezas de tejido a casa y nos toca trabajar desmesuradamente aunque las 
mujeres lo hacen durante todo el año las unimos y las cosemos para hacer ropa de camuflaje 
para el ejercito, estamos contentos porque nuestros ingresos han aumentado con lo mas que 
pintaba la cosa pero a la vez nos hemos quedado un poco tristes porque ahora nos hemos 
convertido en proletarios sin tierras, es decir, no tenemos tierras para heredar pero ahora la 
aldea esta mas viva que nuca porque gracias a estos ingresos el aumento de la población ha 
sido muy notorio, no se cuando te volveré a escribir porque ahora estamos muy liados pero 
espero que pronto. 




12 de junio 1810
Después de un tiempo, querido diario, te contaré algunas novedades importantes
En efecto, tal y como están las cosas ya no hay ni tejedores, ni zapateros ni herreros, ahora somos todos obreros.
Porque ya no existen los trabajos manuales eran todos maquinales y las clases de personas que hay ahora son propietarios y desposeídos, al filosofo Marx le gusta denominarnos como Capitalistas y proletarios.
Y ahora hay una gran lucha entre dos clases sociales porque el capitalista pretende producir al máximo pagando lo menos posible y los trabajadores quieren cobrar mas y no solo eso si no que también tener una participación en los grandes beneficios.
Si nos uniéramos todos los trabajadores del mundo y nos apropiáramos de las maquinas y de las fabricas, nosotros los desposeídos le quitaríamos los puestos a una minoría de propietarios y seria un mundo sin capitalistas ni proletarios según el filosofo Marx

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