viernes, 11 de mayo de 2012

Diario de un campesino del siglo XIX

  8 de Abril de 1840

      Hoy como todas las mañanas me he levanto al amanecer, he desayunado cerezas, que están en temporada. Yo soy pastor y tengo que sacar a pastar al rebaño. Vivimos en un pueblo donde casi todos somos campesinos, ya seamos libres o siervos.
Mañana iremos a la ciudad llevaremos la lana de las ovejas a algún comerciante y de paso a comprar herramientas a algún artesano.
El viaje será largo, con una noche de por medio, y es que hoy en día los transportes son lentos con una media de 40 Km el día.


9 de Mayo de 1840

        Durante nuestra estancia en la ciudad hemos visitado un taller artesano. En el taller estaba el maestro, los oficiales y los aprendices. El derecho de ejercer el oficio sólo les está permitido a los maestros, por eso voy a entrar de aprendiz para ser maestro y tener mi propio horno. Pero para llegar a ser maestro me faltan mucho años de experiencia y sabiduría, aprobar los exámenes que me impongan los maestros y ser un buen panadero. Trabajar duro largas jornadas de 10 horas sin parar de hacer panes, tortas, magdalenas y todo tipo de bollería tradicional.
Pero entrar no va a ser fácil ya que entrar está muy regulado y hay pocas plaza libres en estos momentos, pero yo no pierdo la esperanza y voy a ser un panadero de los pies a la cabeza.



17 de agosto de 1840

               Hemos acudido en masa a la corte de justicia porque algunos campesinos propietarios de grandes parcelas quieren comprar los terrenos comunales.
Ellos, quieren poner cercas en las tierras comunales de nuestras aldea, con el pretexto de hacer mejorías, van a privarnos a los campesinos sin tierras y a todas las personas que tenemos el derecho a usar las tierras comunales, del privilegio del que gozamos ahora. 
Nuestros animales pueden pastar a sus anchas en las tierras comunes,
así podemos mantenernos en medio del invierno; Además nos permite comprar animales jóvenes, engordarlos y venderlos mas caros.El resultado sera desastroso, nos veremos obligados a emigrar a las ciudades industriales.
Allí la dureza del trabajo debilitara nuestra fuerza y la de nuestros hijos y al final.


25 de enero de 1841
                 Ya son un hecho los cercamientos, hace unos días vino al pueblo un comerciante y nos dio tela para hacer pantalones. Y vendrá por ellos dándonos unas monedas por cada pantalón, trabajamos a destajo, a tanto la pieza. Estamos muy contentos con los ingresos obtenidos y así poco a poco va creciendo una población de proletarios o campesinos sin tierras que heredar.



2 de octubre de 1841
                   La invención y el uso de la máquina de cardar lana ha traído como consecuencia la reducción de la mano de obra. Los obreros la temen porque han observado que una máquina puede llevar a cabo el trabajo de treinta hombres según el método antiguo, es vigilada tan sólo, por un adulto y cinco o seis niños.
Además, la introducción de las máquinas tiene como efecto privar a los artesanos de sus medios de subsistencia y que los negocios son acaparados por unos pocos empresarios ricos.
Así ha resultado que muchos artesanos se han quedado sin trabajo porque las máquinas los han sustituido.

18 de Enero de 1842
                     Los inventos no son obras de sabios, sino de maestros artesanos con una técnica espléndida y depurada. Hargreaves inventó la ''Juanita la tejedora'' la primera máquina de coser.


 25 de Febrero de 1842
                     Entre los socialistas destaca Karl Marx que opina de manera algo distinta, dice que para las maquinas nos pertenezcan a los trabajadores tenemos que apropiarnos las por la fuerza.
Para vencer la estrategia del fabricante que logra trabajando por una rebanada de pan y un kilo de patatas por una jornada de dieciséis horas, los trabajadores tenemos que ponernos de acuerdo.
Según Marx, un mundo donde ya no hay ni poseedores ni desposeídos se conseguirá con la unión de todos los trabajadores del mundo.


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